| 
|
1-
¿Por qué un gato?
Hoy
en día ya son mayoría las mascotas felinas frente
a las caninas, se calcula que en torno al 50-60 % de los animales
registrados en clínicas veterinarias son gatos. Esta
tendencia, aunque pueda parecer un poco extraña dada
la alta estima que le tenemos al perro y el segundo plano
que ha ocupado el gato, es una realidad palpable en la mayoría
de países desarrollados desde hace incluso décadas
y en España poco a poco nos vamos incorporando al “movimiento
global” de integrar un maravilloso compañero gatuno
a nuestras vidas.
Hay
muchas razones que explican esta tendencia, pero quizás
las de mayor peso sean:
|
1-
La escasa atención que requiere
2- Su gran adaptabilidad
3-
Su enorme personalidad
4-
Su limpieza
5- Su belleza y variedad de razas |
|

1-
La escasa atención y cuidados que requiere:
Cubriendo
sus necesidades básicas como tener su comedero lleno,
agua fresca y arenero limpio (que no nos llevarán más
de 10 minutos diarios), podremos dedicar nuestro tiempo extra
a disfrutar al 100% de nuestro pequeño felino, ya sea
para jugar, darle caricias, acompañar una dulce siesta
o simplemente admirar su belleza. Un perro requiere una media
de 2 horas diarias de atención (paseos, juegos, alimentación,
educación, etc), aparte de los múltiples destrozos
que puede causar en el hogar durante los primeros meses de
vida o la importancia de su educación en problemas
de conducta que se nos pueden plantear (agresividad, timidez,
hiperactividad, frustración, etc). El ser poseedor
de un can implica muchas más complicaciones y responsabilidades
que el ser dueño de un gato, aparte de muchos más
gastos económicos y tiempo de dedicación.

|
 |
2-
Su
gran adaptabilidad:
El
gato, ese pequeño felino que parece que lo único
que le importa es gozar de la compañía de sus
seres queridos, es capaz tanto de vivir en mínimas dimensiones
como en grandes extensiones de terreno. |
Según
las necesidades físicas de cada raza podremos optar
por aquella que más
de adapte a nuestras circunstancias personales. Por ejemplo,
si nuestro lugar de residencia son los cada vez más
habituales reducidos pisos, deberemos optar por una raza más
“conformista” y sosegada que requiera poco estímulo
físico, en este caso nos encontramos con el persa y
exótico, ambas razas constituyen con diferencia las
más tranquilas y adaptables de todo el panorama felino.

3-
Su enorme personalidad:
La gente que ha convivido alguna vez con un gato seguramente
destacará su gran afectividad, su inteligencia, su
dependencia silenciosa del ser humano y su compromiso vital
con su dueño.
|
|
Un gato criado en casa, en un ambiente familiar, que
se vea querido y mimado desde sus primeros días, se convertirá
con absoluta seguridad en un adulto muy dependiente de las personas,
que dará y pedirá mimos y atenciones y que sin
duda podría ser la mascota perfecta. |
|
Si
a esto le añadimos una cuidadosa selección del
carácter de los padres (ya que el componente hereditario
posee importancia) y además partimos de razas tan extraordinariamente
dóciles como son el persa y el exótico, nos aseguraremos
una super mascota con carácter equiparable a un perrito
faldero pero mucho fácil de mantener y cuidar.

4-
Su limpieza:
Comunmente se dice que el gato "no huele nada", esta
afirmación es completamente cierta. El olor natural del
gato es inapreciable por el olfato humano. Todo el mundo que
ha tenido un gato se ha percatado de las largas horas que cada
felino emplea en su higiene diaria. Puediendo emplear hasta
el 70% del tiempo que están despiertos en su acicalamiento.
Nada que ver con los perros, que aún recién bañados
no pierden su olor característico, "olor a perro".
Sin mencionar que el perro en la misma calle, parque o campo
estará encantado de "rebozarse" en cualquier
basura o excremeto,adquiriendo estos olores tan desagradables
para el ser humano.
También
serán los primeros encantados en usar su bandeja de arena,
su "water particular". Difícilmente miccionarán
fuera de su cubículo y cuando ello ocurre suele ser un
claro aviso de que algo no va bien.
De cualquier manera, se podría calificar al gato como
un amante del orden y la limpieza, al que le gusta lucir en
todo su esplendor diaramente.

5-
Su belleza y variedad de razas: Nadie
puede negar la belleza de cualquier felino, su elegancia y su
aire misterioso no pasan fácilmente inadvertidas. La
armonía en el gato ha perdurado durante siglos y es que,
esta especie mantiene una fisionomía prácticamente
similar a la de su ancestro salvaje. Aún así,
nos podemos encontrar un rango diferenciador en cuanto a su
tamaño y morfología según la raza, desde
el pequeño singapur de apenas 2 Kg hasta los flamantes
10 Kg que algunos maine coons pueden alcanzar.
|
 |
El
persa con diferencia es la raza más extrema que podemos
encontrar en el panorama felino (y también la más
compleja de críar), tanto temperamental como físicamente
hablando, podemos considerar que es la raza más doméstica
que existe. |
La
selección del persa lleva prácticándose
desde hace más de un siglo, mientras que la gran mayoría
de razas no han figurado en registros geneálogicos
por más de 30-40 años. El persa ha acaparado
programas de cría muy serios a lo largo de décadas
que nos permiten hoy gozar de gatos excepcionalmente bellos
y muy diferentes al tradicional gato común. La morfología
del persa, de extremada redondez en todos su puntos, sería
solo equiparable a los simpáticos bulldog francés
o a los rechonchos carlinos (ambas razas están adquiriendo
una enorme popularidad en nuestro país), ya que igualmente
se tratan de ejemplares muy cortos, muy fuertes, con grandes
cabezas, grandes ojos separados, muy poco o nulo hocico y
expresiones que nos recuerdan a un bebé humano.
|
-
|
 |
|